El mundo es de los valientes
Mi nombre es César Augusto Vargas Rodríguez, soy profesor de matemática y vivo en
la ciudad de Arequipa y quiero contarles mi historia, y se darán cuenta que el tiempo
vale más que el dinero. Yo estoy dedicado a los deportes desde hace algunos años
atrás.
Me di cuenta que durante la secundaria todos preferían dedicarse al futbol y yo
tenía dificultades para jugarlo.
Hasta que me di cuenta que en el agua a mí nadie me ganaba, entonces me dedique
a la natación.
Pero la mayoría de adolescentes al terminar los estudios secundarios tiene que comenzar
con su preparación para seguir estudios superiores y se olvidan de los deportes,
y una vez que ingresan a una universidad, la época de seguir un estilo de vida saludable
pasa a la historia. Yo ingresé a la universidad, para estudiar educación y ser profesor.
Tenía que estudiar bastante y también seguí entrenando natación, algunos años después
con algunos amigos más, comenzamos a entrenar polo acuático (waterpolo) y teníamos
como base del entrenamiento a la natación.
Durante algunos años, hasta que en el año 2000 vi de casualidad por la televisión
un evento deportivo diferente, se trataba de la realización del triatlón “Inkaman”,
el triatlón es un deporte combinado y de resistencia que consiste en que un mismo
deportista debe nadar, luego hacer ciclismo y finalmente correr. En octubre del
2000 se realizó un triatlón en la ciudad de Arequipa y aunque no gané, pude terminar
y me di cuenta que podía cambiar de deporte.
Para ese entonces yo había terminado la universidad y estaba trabajando como profesor,
solo que tuve que trasladarme a trabajar a otra ciudad y no pude dedicarme a este
deporte hasta el año 2004, pero me mantuve entrenando.
Estuve averiguando si en Lima o en otra parte del Perú había gente que también practicaba
triatlón y los encontré, en junio del 2004 participé con varios deportistas de Lima
en una competencia en la ciudad de Arica (Chile) y a partir de entonces he seguido
en el deporte. Una competencia de triatlón es como un campo de batalla, en la cual
todos los deportistas participantes somos como unos “guerreros”, tenemos que librar
una batalla contra nosotros mismos y contra los demás competidores, tenemos que
ser valientes, porque sólo los valientes sobreviven en el mundo de los triunfadores.
Tienes que comenzar a nadar, a veces en un mar con agua fría por el invierno en
nuestra costa; luego tienes que salir y subirte a una bicicleta y pedalear varios
kilómetros, cambias de deporte, tienes sed, te agobia el calor, no te puedes rendir;
y por último te sientes cansado y tienes que correr algunos kilómetros, te dan ganas
de abandonar, de retirarte, pero no puedes hacerlo, hay que seguir, seguir, pasar
la meta y lograr la victoria. Durante los siguientes años he seguido compitiendo
en triatlón y como yo empecé en la natación desde muy joven, también he participado
en competencias de nado en aguas abiertas en el mar y en los últimos años he nadado
en el lago Titicaca. Espero que hayan disfrutado de mi historia, es que cuando hay
cosas que te gusta hacer, no puedes renunciar a ellas, aunque no te pagan por hacerlo,
disfrutas mucho hacerlas, es por eso que el tiempo vale más que el dinero.